Arte suntuario - plata
ARTE SUNTUARIO – PLATA
Tras el intento de fundación de un convento de la Orden de Dominicos en el Santuario de Nuestra Señora de las Nieves, el templo fue elevado a título de Parroquia en 1657. Por este motivo se comenzó a dotar al templo de las piezas imprescindibles para las necesidades espirituales y la administración de los sacramentos de la feligresía adscrita a la misma, integrada por las zonas de Velhoco, Mirca y La Dehesa. Ofrecidas por los devotos o mandadas a hacer ex profeso, se trata de obras fabricadas por plateros isleños desde el siglo XVII en adelante. Estas piezas, destinadas al Culto divino en las principales fiestas de guardar, fueron fabricadas con especial suntuosidad y aparato, costeadas por rentas de fábrica o donadas por devotos de la Virgen.
Por la devoción que los palmeros rindieron a su Patrona y en gratitud por la fortuna obtenida en el Nuevo Mundo, el Santuario es el templo de Canarias que atesora el mayor volumen de platería americana de las islas. Desde la nostalgia a la tierra natal, el palmero imploró el amparo y protección de su Virgen de las Nieves, invocada por el duro trabajo en las plantaciones, asientos mineros, incesante comercio entre las ciudades indianas y en los peligros de travesías, en medio de tempestades durante el ir y venir de los navíos que tanta riqueza trajeron a esta orilla. Regalos a la Patrona palmera traídos desde México, Perú, Cuba y Venezuela, tanto para el aderezo la su santa imagen -joyas y textiles- así como objetos para el culto divino: custodias, candelabros, lámparas, cálices y juegos de altar, cruces procesionales o crucifijos de altar. Pero no sólo llegaron dádivas del Nuevo Mundo, también desde Europa obsequiaron a Nuestra Señora con objetos suntuarios como lámparas votivas de Flandes, o vasos sagrados y juegos de altar traídos desde la España peninsular.
