Cuarto de los esclavos
CUARTO DE LOS ESCLAVOS
La esclavitud de Nuestra Señora de las Nieves fue fundada por el licenciado Don Juan Pinto de Guisla en 1681, perpetuando su memoria y la de su familia con el patrocinio sobre el santuario y la Virgen. El principal objetivo de Pinto de Guisla y que trasladó a toda su familia fue fomentar la devoción a la Virgen de las Nieves, considerando que este patrocinio era el que conservaba la unión de la familia, distinguiéndose por el culto y devoción que profesaban a la Patrona.
Bajo el patrocinio de Pinto de Guisla se construye sobre la sacristía de la parroquia de las Nieves, en 1684, el llamado Cuarto de los Esclavos, con el fin de pernoctar en él en aquellas ocasiones que visitaban el santuario. En 1685 el obispo García Ximénez concedió licencia para abrir una tribuna que diera para la capilla mayor y así ver a la santa imagen de la Virgen a través de ella, tras una celosía tan tupida que no podía ser vistas desde la iglesia las personas que estuvieran dentro. El fundador de la Esclavitud llegó a colocar una cama para contemplar a la Virgen desde ella.
El Cuarto de los Esclavos poseía todo lo necesario para pasar un tiempo de retiro: una pequeña biblioteca con ejemplares únicos, cubertería y menaje de plata de cocina, ropa de cama, muebles, y de decoración una colección de catorce lienzos sobre la vida de la Virgen y que, en la actualidad, sólo se conservan nueve de ellos. Son obra de anónimo local pero que, en algunas figuras, recuerdan las maneras del pintor palmero Juan Manuel de Silva, de la primera mitad del siglo XVIII.
Esta esclavitud fue la impulsora, con su fundador a la cabeza, del patronazgo devocional de la Virgen sobre la isla y del impulso definitivo a la Bajada lustral de la Virgen a la Ciudad, fundada por el Obispo Bartolomé García Ximénez en 1676 y de carácter lustral desde 1680, fijándola en el calendario en la octava de la Fiesta de la Presentación en el Templo, es decir en la Octava de la festividad de Nuestra Señora de Candelaria, fiesta principal de los Esclavos. Por este motivo, se conserva en este aposento un cuadro de la Veta Efigie de Nuestra Señora de Candelaria y, junto a ella, aparece una vela o candela de madera pintada, que se le colocaba a la Virgen de las Nieves en esta fiesta tan importante.
