En esta sala encontramos un conjunto de obras artísticas que pertenecieron al templo históricamente o donaciones de particulares para ser expuestas en él. La primitiva Alcancía de la Virgen es una de las joyas de esta sala, obra del primer tercio del siglo XVIII de madera tallada y policromada con una pequeña representación de la Virgen de las Nieves de la época; Otras obras de destacar es el organito portátil, donado al Santuario por Julián Felipe, vecino de La Habana, podría datarse, por su forma, en la segunda mitad del siglo XVII; y un pequeño cantoral para el culto de la Virgen de las Nieves del siglo XVII.
En el conjunto de pintura y escultura, se ofrece un exponente de la belleza artística que alcanzó el arte isleño en la obra de Bernardo Manuel de Silva, que trabajó intensamente para este Santuario desde finales del siglo XVII. Es el caso del Tríptico de los señores de Lillot y Zuitland, pintado a principios del siglo XVIII, representando a la Virgen del Rosario con San Jerónimo y santo ermitaño; y la atribución de los ángeles músicos y adoradores que pertenecen al retablo mayor, junto con los ángeles en vuelo que corrían el velo que ocultaba a la Virgen en su hornacina. También se le atribuye el Niño Jesús del Baptisterio y el San Pedro Mártir de Verona.